sábado, 31 de janeiro de 2009

Mais um poema chileno...


«Vicente Huidobro» - desenho de Picasso

Basta senhora harpa das belas imagens
Dos furtivos cosmos iluminados
Outra coisa outra coisa buscamos
Sabemos pousar um beijo como um olhar
Plantar olhares como árvores
Engaiolar árvores como pássaros
Regar pássaros como heliotrópios
Tocar um heliotrópio como uma música
Esvaziar uma música como um saco
Degolar um saco como um pinguim
Cultivar pinguins como vinhedos
Ordenhar um vinhedo como uma vaca
Desarvorar vacas como veleiros
Pentear um veleiro como um cometa
Desembarcar cometas como turistas
Enfeitiçar turistas como serpentes
Colher serpentes como amêndoas
Descascar uma amêndoa como um atleta
Abater atletas como ciprestes
Acender ciprestes como faróis
Aninhar faróis como cotovias
Exalar cotovias como suspiros
Bordar suspiros como sedas
Derramar sedas como rios
Tremular um rio como uma bandeira
Depenar uma bandeira como um galo
Apagar um galo como um incêndio
Vogar em incêndios como em oceanos
Ceifar oceanos como searas
Repicar searas como sinos
Esquartejar sinos como cordeiros
Desenhar cordeiros como sorrisos
Engarrafar sorrisos como licores
Engastar licores como jóias
Electrizar jóias como crepúsculos
Tripular crepúsculos como navios
Descalçar um navio como um rei
Pendurar reis como auroras
Crucificar auroras como profetas

Vicente Huidobro
In: Natureza viva / trad. Luís Pignatelli. Lisboa: Hiena, 1986

7 comentários:

  1. Basta señora arpa de las bellas imágenes
    De los furtivos cosmos iluminados
    Otra cosa otra cosa buscamos
    Sabemos posar un beso como una mirada
    Plantar miradas como árboles
    Enjaular árboles como pájaros
    Regar pájaros como heliotropos
    Tocar un heliotropo como una música
    Vaciar una música como un saco
    Degollar un saco como un pingüino
    Cultivar pingüinos como viñedos
    Ordeñar un viñedo como una vaca
    Desarbolar vacas como veleros
    Peinar un velero como un cometa
    Desembarcar cometas como turistas
    Embrujar turistas como serpientes
    Cosechar serpientes como almendras
    Desnudar una almendra como un atleta
    Leñar atletas como cipreses
    Iluminar cipreses como faroles
    Anidar faroles como alondras
    Exhalar alondras como suspiros
    Bordar suspiros como sedas
    Derramar sedas como ríos
    Tremolar un río como una bandera
    Desplumar una bandera como un gallo
    Apagar un gallo como un incendio
    Bogar en incendios como en mares
    Segar mares como trigales
    Repicar trigales como campanas
    Desangrar campanas como corderos
    Dibujar corderos como sonrisas
    Embotellar sonrisas como licores
    Engastar licores como alhajas
    Electrizar alhajas como crepúsculos
    Tripular crepúsculos como navíos
    Descalzar un navío como un rey
    Colgar reyes como auroras
    Crucificar auroras como profetas

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  2. Agradeço ter colocado o poema original.

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  3. Etc. etc. etc.
    Basta señor violín hundido en una ola ola
    Cotidiana ola de religión miseria
    De sueño en sueño posesión de pedrerías.

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  4. Poema Balada de lo que no vuelve

    Venía hacia mí por la sonrisa
    Por el camino de su gracia
    Y cambiaba las horas del día
    El cielo de la noche se convertía en el cielo del amanecer
    El mar era un árbol frondoso lleno de pájaros
    Las flores daban campanadas de alegría
    Y mi corazón se ponía a perfumar enloquecido

    Van andando los días a lo largo del año
    ¿En dónde estás?
    Me crece la mirada
    Se me alargan las manos
    En vano la soledad abre sus puertas
    Y el silencio se llena de tus pasos de antaño
    Me crece el corazón
    Se me alargan los ojos
    Y quisiera pedir otros ojos
    Para ponerlos allí donde terminan los míos
    ¿En dónde estás ahora?
    ¿Qué sitio del mundo se está haciendo tibio con tu presencia?
    Me crece el corazón como una esponja
    O como esos corales que van a formar islas
    Es inútil mirar los astros
    O interrogar las piedras encanecidas
    Es inútil mirar ese árbol que te dijo adiós el último
    Y te saludará el primero a tu regreso
    Eres sustancia de lejanía
    Y no hay remedio
    Andan los días en tu busca
    A qué seguir por todas partes la huella de sus pasos
    El tiempo canta dulcemente
    Y si mis ojos os dicen
    Cuánta vida he vivido y cuánta muerte he muerto
    Ellos podrían también deciros
    Cuánta vida he muerto y cuánta muerte he vivido

    ¡Oh mis fantasmas! ¡Oh mis queridos espectros!
    La noche ha dejado noche en mis cabellos
    ¿En dónde estuve? ¿Por dónde he andado?
    ¿Pero era ausencia aquélla o era mayor presencia?
    [...]

    Vicente Huidobro

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  5. O Luís Pignatelli só traduziu o que reproduzi. Nem sabia que o poema tinha continuação.
    Conheço pouca poesia de Huidobro. Só esta antologia e uns quantos poemas traduzidos por Pedro da Silveira em «Mesa de amigos». Vamos comer a esta «Mesa» brevemente...

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  6. Linda, a «Balada de lo que no vuelve».

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